Calesita

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Análisis del peculiar Credo bergogliano


Se afirma en este sitio, que Bergoglio conserva una hoja descolorida por el tiempo, donde en un momento de arranque místico, poco antes de ser ordenado sacerdote, escribió su propio credo. Del mismo surge una infinidad de conclusiones. Se puede ver desde el punto de vista psiquiátrico, cosa que hace Blondet desde este sitio, el cual es rico en el análisis de su tortuosa personalidad.
Tan solo doy un punto de vista teológico del mismo, y de las implicancias que este credo posee, por sus consecuencias.
Si alguien pensó que con este texto le hacía un bien a su “papa”, le demuestro que se equivocó rotundamente. Así son los católicos de hoy, crédulos hasta la idiotez.
Se puede hablar mucho más del mismo, no deseo extenderme y ser pesado para el lector, de allí que cada uno sacará sus propias conclusiones.
El texto lo tomo de la Revista Ecclesia.
YO Y LA TRINIDAD
1. Quiero creer en Dios Padre, que me ama como un hijo, y en Jesús, el Señor, que me infundió su Espíritu en mi vida para hacerme sonreír y llevarme así al Reino eterno de vida. Creo en la Iglesia.
En el punto primero de su peculiar credo, se inicia con la Trinidad.
Mientras que en todos los restates once artículos, afirma que cree, aquí afirma: Quiero creer.
La Fe si bien es mostrada por la inteligencia, se ejecuta por la voluntad. Sin voluntad es imposible creer. La voluntad es la procesión de la Fe. Cuando expresa taxativamente, la voluntad de creer y en el resto se omite, es porque la voluntad no procede conforme a la inteligencia. En otras palabras, Bergoglio desde este momento duda de la Trinidad, caso contrario diría simplemente: creo.
El misterio trinitario es el que da forma a toda la persona del católico; de allí que su duda persiste, tal como lo expusimos en nuestro artículo del día 29 de junio de 2016.
Esto revela la causa por la cual Bergoglio se siente más cómodo con judíos y musulmanes que no creen en ella. Al mismo tiempo, los pentecostales poseen una deformación trinitaria, como lo expuse haceunos años. Todo esto le hace bien a Bergoglio, cuya trinidad no es un misterio, sino un nudo gordiano que no sabe desatar. La consecuencia es evidente, la trinidad, solo existe para él de un modo peculiar:
Dios Padre, que me ama como un hijo...
Jesús, el Señor, que me infundió su Espíritu en mi vida...
El individualismo es absoluto. No existe aquí comunidad de creyentes. Titularíamos este pensamiento, como la Trinidad y Yo, o Yo y la Trinidad.
La procesión sobresaliente de la Trinidad, es la alegría. Pensemos que este personaje dice ser jesuita, pero la obediencia al Padre no existe. Es una Fe forzada, pues la inteligencia no ve con claridad, algo propio del modernismo, que perdió su facultad de razonar. La alegría cubre su Yo autónomo, único y lleno de dudas.
...y llevarme así al Reino eterno de vida. ¿Cómo sabe que así, simplemente con alegría, llegará al Reino eterno?
Creo en la Iglesia. Aquí se terminaron las dudas y arrancan las certezas. Después de todo, ¿cómo se puede dudar de los hombres?
YO Y LA HISTORIA
2 Creo que en la historia, que fue traspasada por la mirada de amor de Dios y en el día de la primavera, 21 de septiembre, me salió al encuentro para invitarme a seguirle.
Este artículo por la sintaxis, es realmente oscuro. Los italianos lo tradujeron como creo en mi historia...
Así escrito, Bergoglio se siente un ser único en la historia, donde Dios le sale al encuentro para que lo siga como protagonista único.
Para los sacerdotes de esta generación, la historia toma un relieve de suma importancia. Como vemos le sigue a la Trinidad. Es el influjo protestante hegeliano, o de su colega, el jesuita Teilhard de Chardin, quien otorgó la base teológica a esta generación perdida de Argentina.
BERGOGLIO EL AUTORREFERENTE
El Credo es un símbolo, un resumen de las cosas que dan el formato o columna vertebral de lo que se cree.
De aquí en adelante, el jesuita confundirá doctrina con las procesiones de dicha doctrina. Bergoglio cree en las procesiones y duda de la doctrina, lo cual es poner todo patas arriba. Las procesiones no generan la doctrina.
Ya vimos su debilidad en la doctrina de la Trinidad, esto trae implicancias profundas, como esta, la de poner las procesiones como artículos de Fe. Reitero algo que ya he escrito, Bergoglio es un jesuita ignorante, no por incapacidad, sino porque odia todo lo que sea razonar.
3. Creo en mi dolor, infecundo por el egoísmo, en el que me refugio.
4. Creo en la mezquindad de mi alma que buscar tragar sin dar…, sin dar.
Como expuse, estos dos artículos son contradictorios. Solo se cree en la doctrina, no en las procesiones de dicha doctrina. Bergoglio hace un análisis de conciencia, y se ve a sí mismo de este modo. Pero esto no es artículo de Fe, es una procesión.
Aquí Bergoglio hace gala de autorreferencia, la cual tanto condenó, afirmando que era una mundanidad. El análisis de conciencia puede estar mal hecho, lo cual siempre es posible o seguro. De este modo su Yo cree ahora en su otro Yo interior, real o supuesto.
YO Y LOS OTROS
5. Creo que los demás son buenos y que debo amarlos sin temor y sin traicionarlos nunca buscando una seguridad para mí.
El punto quinto es crítico. Revela una faceta de la personalidad bergogliana, un traidor profesional. Su personalidad, altamente insegura, se sirve del prójimo para buscar una seguridad que no posee Quien critica muy bien este punto es la página de Blondet, donde según el autor de la nota, indica con mucha razón, que este credo es para llevar al psiquiatra.
Aquí el verbo “creo” tiene el significado de “debo”, deber de creer en la bondad de los demás, que es lo que él no hace. Como se perfila, es una personalidad donde falta el realismo. Los demás pueden ser buenos o malos, y los hay de ambos bandos y todos con algo bueno o malo. Bergoglio no percibe esta dualidad, propia del pecado original.
Para él todos son malos, desde quien dirige los franciscanos de la Inmaculad Concepción a quien persigue con toda saña, hasta quienes plantearon los dubia; excepto, claro está, los aduladores, como Tucho y todos aquellos que se inclinan a sus plantas.
Lo que Bergoglio busca es seguridad, y quienes lo cuestionan se la quitan, y reacciona con miedo, pues su Yo está siendo cuestionado. Esto tiene un nombre en la psiquiatría, se llama narcicismo; tomado del mito de Narciso quien mirándose en la fuente se enamoró de su propia imagen; quien cuestiona esta imagen reflejada en el espejo de la fuente, es automáticamene misericordiado.
YO Y LA VIDA RELIGIOSA
6. Creo en la vida religiosa.
Nuevamente, cree en una procesión.
YO Y EL AMOR
7. Creo que quiero amar mucho.
Además de creer en una procesión, aquí es donde tapa su desorden manifestado en los puntos 3 y 4. Ir a las periferias para mostrarse magnánimo y luego perseguir a quienes lo cuestionan.
SU TENSIÓN DIARIA
8. Creo en la muerte cotidiana, quemante, a la que huyo, pero que me sonríe invitándome a aceptarla.
No habla aquí de la muerte corporal, sino del martirio cuotidiano al que se enfrenta todo católico, del cual huye. Esta huída se amortigua en el punto siguiente:
9. Creo en la paciencia de Dios, acogedora, buena, como una noche de verano.
YO Y MIS SANTOS
10. Creo que papá está en el cielo, junto al Señor.
11. Creo que el padre Duarte está también allí, intercediendo por mi sacerdocio.
Esto se llama santificar los muertos, menos mal que creía en la Iglesia.
12. Creo en María, mi Madre, que ama y nunca me dejará solo.
Mientras en la Trinidad decía quiero creer, con la Virgen María, a quien no da el título de Virgen, cree sin dudas. Es la soledad lo que le asusta. Soledad en la que se vio cuando su madre quedó paralítica.
DEJATE SORPRENDER
13. Y espero en la sorpresa de cada día en que se manifestará el amor, la fuerza, la traición y el pecado, que me acompañarán siempre hasta ese encuentro definitivo con ese rostro maravilloso que no sé cómo es, que le escapo continuamente, pero quiero conocer y amar. Amén.
De la Fe nace la Esperanza, su esperanza no es la resurrección, sino la sorpresa diaria.
Observemos los cuatro elementos de la sorpresa diaria: amor, fuerza, traición, pecado. Nuevamente, el Narciso se siente traicionado cada día, por Némesis, la diosa de la venganza.
La segunda parte, señala huir de la presencia divina. Mientras los santos hacían lo imposible por verlo desde sus oraciones, preparando su alma para la visión mística que Dios promete a las almas preparadas, como enseñaba Santa Teresa de Ávila, Bergoglio huye de la posible visión, más aún la ignora: no sé cómo es. Aparece otra vez el jesuita ignorante, pero ignorante porque no quiere conocer, pero se propone una voluntad de hacerlo: pero quiero conocer y amar.
Nótese, que en todo este símbolo de su creencia, no existen los dogmas fundamentales del Credo. Si esto lo hubiese escrito en un momento de su vida, como todos nosotros escribimos cosas de juventud, y luego nos olvidamos de ellas, no existirían motivos de alarma. Son etapas de la vida. Pero conservar la hoja amarillenta del texto para releerla, es lo que asusta.
En el artículo de Blondet, el autor presenta sus conclusiones, para quienes no entienden italiano, les dejo una traducción de las mismas, donde se hace una reseña de las principales deformaciones de su personalidad:
. Gran idea de sí mismo (minada en el paciente con íntimos sentimientos de inferioridad, vulnerabilidad que conducen al miedo de la confrontación e hipersensibilidad a la crítica).
. Constante necesidad de admiración (que empuja a gestos oportunistas para arrancar el aplauso.)
. Sacar partido de las relaciones interpersonales (es decir, tomar ventaja de otras personas para sus propios fines).
. Ausencia de empatía, sobre todo: incapacidad de "ponerse en la piel de los demás", reconocer y respetar los sentimientos y necesidades del prójimo; no desea identificarse con sus deseos. El narcisista es un "manipulador", que aprovecha los escrúpulos de los otros para alcanzar sus metas, lo pisotea, y no siente remordimiento. Prueba a menudo la envidia, y está convencido de que otros tienen envidia de él.
. Él piensa que es "especial" y único y sólo puede ser entendido desde esta óptica, o desde tener que frecuentar, otras personas (o instituciones) especiales o de clase social elevada.
Por último, a él se le debe en la Argentina, el hecho de introducir el cuadro de la Virgen desatanudos. Lo cual no hace sino revelar el deseo que el nudo gordiano de su personalidad, fuese desatado.



domingo, 10 de septiembre de 2017

Conspiración previa al Cónclave de 2013


Aún existen católicos que piensan que el acceso de Bergoglio a la silla de Pedro fue por obra y gracia del Espíritu Santo.
Catherine Pepinster en su libro próximo a salir, titulado The Keys and the Kingdom, Las Llaves y el Reino, sacude esta concepción. La autora hace una reseña de los acontecimientos operados en Inglaterra desde Juan Pablo II hasta Bergoglio, según indica el subtítulo de la obra.
De acuerdo con la investigación de Pepinster, el cardenal inglés Murphy O'Connor, realizó reuniones previas al cónclave con otros cardenales en Roma, para presentar la candidatura de Bergoglio al papado.
Este tipo de maniobras está terminantemente prohibido por los cánones en vigencia; como se ve, quienes iban a San Galo para hacer “ejercicios espirituales”, hicieron caso omiso a todo orden en tal aspecto. La razón es simple, estaban conspirando.
Tomamos la información desde Como vara de almendro, donde puedeleerse el artículo completo desde este enlace.
Tan solo deseo comentar algunos párrafos. Dice Marco Tosatti:
El cuadro de la elección de Bergoglio asume, por tanto, más y más la forma de algo preparado durante mucho tiempo.
Personalmente confirmo esta opinión, cuando Bergoglio se presentó de incógnito en un lugar de apariciones, le dijo a la mística en cuestión:
El día que yo tenga un cargo, esto te lo cierro.
¿A qué cargo aspiraba Bergoglio ya en 2002, si era cardenal? Pues muy simple, aspiraba al papado, ¿qué otro cargo podía tener?
¿Esta fue la forma de inspirar, elegida por el Espíritu Santo para la elección del papa activo como complemento del papa pasivo o Dasein, Benedicto XVI? Si la respuesta es afirmativa, observamos un Espíritu Santo actuando contra los cánones, y como diría un ignorante, ¡esto es soplar fuerte!
Es que a los conspiradores poco les importó la santidad o sacralidad del acontecimiento, tan solo vieron la forma de imponer su programa mundano, a saber: llevar la eucaristía a los divorciados vueltos a casar, la contracepción, los “viri probati”, y el diaconado femenino como paso previo al sacerdocio de mujeres. Lo cual es indicio que si las acciones cambian, es porque la doctrina es otra. De esta manera, pensando como Martini, otro gran conspirador, se podía salir de algún modo del atraso de la Iglesia, que según este obispo milanés, llevaba al menos 200 años.
¿O acaso el Espíritu Santo se cansó de esta Iglesia, y contra todas sus normas decidió actuar ex profeso contra ella, apuntalando la mafia de San Galo?
Esta banda de conspiradores, según Tosatti, con las reuniones previas logró un quorum respetable, así...
...al grupo de cabildeo y presión anglo-belga-alemán se le unió después América Latina,...
Ya Bergoglio había elaborado en Brasil su candidatura durante la V Conferencia General del CELAM en 2007, con su famoso Documento de Aparecida. Desde entonces, Jorgito pisaba fuerte en Sudamérica.
Y nuevamente este Espíritu parece inteligente, pues estos revolucionarios de San Galo, idearon una maniobra para no mostrar las cartas al resto de los cardenales, tal como hacen los tahúres en el póker:
De allí nace la idea de “inventar” la posible candidatura del card. Scherer, como una pantalla para el caballo real, Bergoglio, que luego encontró el sorprendente apoyo del card. Tarcisio Bertone, Secretario de Estado (lamentablemente) de Benedicto XVI.
Nuevamente hallamos en escena al salesiano Bertone, hombre que pretendió anunciar el tercer secreto de Fátima, distorcionando su contenido; y sus amigos, siguieron expandiendo la candidatura propuesta, tal como se hace en los pasillos políticos de una mundana cámara de representantes.
Todo un plan conspirativo, bien planeado, bien ejecutado y sobretodo, lleno de éxitos. El último paso consistirá en sacralizar esta conspiración revolucionaria y presentarla a la masa de los fieles como una sorprendente acción del Espíritu Santo.
¡Por favor bergoglianos!, ya no les queda espacio para invocar la autoridad de Bergoglio como representante de Jesucristo, y la lógica en este caso es implacable: si la autoridad de Bergogio no nace de Jesucsristo, brota de su enemigo, Lucifer, quien accedió de alguna manera hasta la silla de Pedro, como el rayo que cayó sobre el cupolone, el día de la renuncia al papado activo de Benedicto XVI.
Ya no se trata de dilucidar si Francisco es hereje u ortodoxo. Ya no se trata de discernir si Bergoglio es Papa, antipapa u Obispo de Roma; ahora se trata simplemente de ver la acción destructiva de Lucifer dentro de la Iglesia, con su plan de ponerla patas para arriba.
Aquí se observa lo que indicamos en otro artículo. Una cosa es la iglesia real, aquella que se une a Jesucristo, y otra cosa es la iglesia formal, aquella que se une a los hombres y como hombres, llenos de imperfecciones y pecados, donde nos cuesta encontrar algo de santidad.
Como dice el Salmo 80:
Pero mi pueblo no escuchó mi voz, * Israel no quiso obedecer:
Los entregué a su corazón obstinado, * para que anduviesen según sus antojos.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

8 de Septiembre, Nacimiento de la Virgen María


San Antonio de Padua (1195-1231), nace en Portugal, de noble linaje, su nombre en el siglo era Fernando Martins. En Coimbra se dedicó a la oración y al estudio. Como canónico al conocer el movimiento franciscano que estaba en sus albores, se pasó a los frailes menores, tomando el nombre de Antonio.
Partió como misionero a Marruecos, desde donde intentó regresar a Europa por hallarse enfermo de malaria; pero en una tormenta, la nave naufraga y así llega a las costas de Sicilia. Desde allí irá hacia Asís, donde conoce a San Francisco.
Enseñó teología a los franciscanos y predicó por el sur de Francia contra los herejes. Pasó sus últimos años en Padua, falleciendo a los 35 años.


En él se unía la oratoria y el conocimiento, dejando perplejos hasta a los mismos dominicos, orden especializada en la predicación. San Francisco lo llamó en una de sus cartas “mi obispo”; a su vez el papa Gregorio IX lo tildó de “Arca del Testamento”.
Es por pedido del Papa, que redacta una serie de Sermones para instrucción de los clérigos.
Me veo asombrado, pensando que tal vez este sermón que dejo a continuación sea el primero. Espero equivocarme, y que un alma caritativa desee corregirme.
Su metodología:
Este sermón sobre la Natividad de la Virgen María, nos revela su metodología:
Todo se basa en las Sagradas Escrituras. El libro de Job, uno de los más complicados para descifrar y entender, parece ser su preferido.
En él hallamos todos los sentidos para interpretar las Sagradas Escrituras: El sentido literal, el figurativo, el moral y el anagógico.
Todo concluye siempre con una oración.
Debe recordarse que estamos en el siglo XIII, aún la escolástica no se había desarrollado con sus grandes autores. El santo patavino usa la versión bíblica de la vieja vulgata latina, en castellano la encontramos en la traducción didáctica de Félix Torres y Amat.
También debe tomarse en cuanta, que en dicha época los libros, todos escritos a mano, escaseaban. De allí la imposibilidad de un protestantismo en estos siglos. De modo que hoy los reformadores luteranos y otras yerbas, viven todos no por el ímpetu del Espíritu Santo, sino por el impulso del invento de la imprenta. Esto hace que el santo, como todos los de su época, escriba las citas, las cuales eran aprendidas de memoria; de allí que no siempre concuerden exactamente con el texto.
Para el ocho de septiembre donde se celebra la festividad del Nacimiento de la Virgen María, dejo a continuación este hermoso y profundo Sermón de San Antonio sobre su Natividad.
***
1. La gloriosa Virgen María fue “como la estrella de la mañana entre las nubes” (Eclesiástico 50,6).
Dice el Eclesiástico:
Belleza del cielo es la gloria de las estrellas, la gloria que ilumina el mundo. (43:10)
En esta expresión se destacan tres acontecimientos que resuenan gloriosamente en el nacimiento de la Santísima Virgen María.
Ante todo, la exultación de los ángeles, indicada por las palabras "Belleza del cielo". Se dice que un hombre santo, mientras perseveraba en la oración devota, oyó la suave melodía de una canción angélica que venía del cielo. Después de un año, la volvió a escuchar el mismo día. Luego le pidió al Señor que revelara el significado de este acontecimiento. Se le dijo que María nació ese día, y en el cielo los ángeles cantaban alabanzas de Dios por su nacimiento: por eso hoy se celebra el nacimiento de la gloriosa Virgen.
En segundo lugar, se pone de relieve la pureza de su nacimiento con las palabras "la gloria de las estrellas". Como "cada estrella se distingue de las demás por su esplendor" (1 Cor 15,41), así el nacimiento de la Santísima Virgen se distingue del de todos los demás santos.
En tercer lugar se recuerda la luz que cubrió todo el mundo con las palabras "ilumina el mundo". El nacimiento de la Virgen Gloriosa iluminó el mundo, que fue cubierto primero por la oscuridad y la sombra de la muerte.
Por lo tanto afirma con razón el libro del Eclesiástico:
"Como la estrella de la mañana en medio de las nubes" ... etc.


2. La estrella de la mañana se llama lucero, porque brilla más que todas las estrellas, y más exactamente se le dice jubar 1, resplendor, astro luminoso. Lucero, que precede al sol y anuncia el día, bañando la oscuridad de la noche con el brillo de su luz.
Estrella de la mañana, o lucero (portador de luz), es la Virgen María, que nacida en la oscuridad de la nube, disolvió la tenebrosa sombra, y a todos aquellos que estaban en tinieblas, y en la mañana de la gracia anunció el sol de justicia.
De hecho, refiriéndose a ella, el Señor le dice a Job:
¿Eres tú quien hace salir a su tiempo la estrella de la mañana? (Job 38, 32).
Cuando llegó el "tiempo para usar misericordia" (Sal 101, 14), "el tiempo para edificar la casa del Señor" (Ag 1, 2), "el tiempo favorable y el día de la salvación" (2 Co 6, 2,) entonces el Señor hizo salir la estrella de la mañana, es decir, la Virgen María, para que fuera la luz de los pueblos. Y los pueblos tienen que decirle lo que la gente de Betulia le dijo a Judith:
El Señor te bendijo con su poder, porque por tu medio ha aniquilado a nuestros enemigos.
Bendita tú, hija, delante del Dios Altísimo más que todas las mujeres que viven en la tierra.
Bendito sea el Señor Dios que creó el cielo y la tierra y te guió para golpear la cabeza de nuestros enemigos.
Hoy él exaltó tu nombre para que tu alabanza nunca cesase en la boca de los hombres."(Judit 13,22-25)
La bienaventurada Virgen María, en su nacimiento, fue por lo tanto como la estrella de la mañana. De ella dice también Isaías:
Saldrá un brote del tronco de Jesé, y de su raíz se elevará una flor. (Is 11: 1)
Observa que a la Virgen María se la compara con el brote debido a las cinco propiedades que posee: es largo, recto, sólido, sutil y plegable.
Así que María fue larga en la contemplación, recta por su perfecta justicia, sólida en la firmeza de la mente, sutil (sobria) para la pobreza y plegable por la humildad.
Este brote surgió de la raíz de Jesé, que fue el padre de David (cf. Mt 1.5), de estos desciende María (Cfr. Lc 1,27), "de quien Jesús nació, llamado el Cristo" (Mt. 1:16). Por este motivo en la fiesta se lee el pasaje del Evangelio que recuerda la genealogía de Cristo, hijo de David (Mt 1.1).
Saldrá un brote del tronco de Jesé, y de su raíz se elevará una flor. (Is 11: 1)
3. Consideremos el significado moral de estos tres elementos: la raíz, el brote y la flor.
En la raíz se muestra la humildad del corazón; en el brote la integridad de la confesión y el compromiso de la reparación; en la flor la esperanza de la bienaventuranza eterna.
Jesé se interpreta como "isla" o "sacrificio", e indica al penitente, que su mente debe ser casi una isla. Se llama isla porque se sitúa in salo 2, esto es en medio del mar.
La mente, el alma del penitente, se coloca en el mar, es decir, en la amargura, porque es golpeada por las olas de las tentaciones, y sin embargo se mantiene inquebrantable, y ofrece a Dios un obligatorio sacrificio de suave aroma.
La raíz de Jesé es la humildad de la contrición, de la cual asoma el brote de la franca confesión y el compromiso de una penitencia adecuada.
Y observa bien que la flor no nace de la cima del brote, sino de la misma raíz:y de su raíz se elevará una flor, porque la esperanza de la beatitud eterna no brota del sufrimiento del cuerpo sino de la humildad del espíritu.
Y todo esto concuerda también con el pasaje del evangelio, en el cual Mateo, describiendo la genealogía de Cristo, coloca primero a Abraham, en segundo lugar a David y en tercer lugar la deportación a Babilonia.
En Abraham cuano dice – Ya que una vez he comenzado, hablaré a mi Señor, aunque sea yo polvo y ceniza. (Gn 18,27), – se figura la humildad del corazón; en David, cuyo corazón era recto con el Señor, – Encontré en David un hombre según mi corazón (Hechos 13,22) – se indica la franqueza de la confesión; en la deportación a Babilonia se recuerda la práctica de la penitencia y la resistencia a las tribulaciones.
Si existen en ti, estas tres "genealogías", también obtendrás la cuarta, esto es aquella de Jesucristo, que nació de la Virgen María, de la cual hoy cantamos:
Surgiste en medio de las nubes, como la estrella de la mañana.

4. Y en fin:
Como la luna que resplandece en los días de su plenitud.
La Bienaventurada Virgen María se compara con la luna llena porque es perfecta bajo todo aspecto.
Mientras la luna en su ciclo es a veces incompleta, cuando se reduce a la mitad y cuando se oculta, la gloriosa Virgen María nunca tuvo imperfecciones: ni en su nacimiento, porque fue santificada en el vientre y custodiada por los ángeles 3; ni durante los días de su vida, porque jamás pecó de orgullo: siempre brillaba de perfección. Y se le dice luz porque disolvió la oscuridad.
(Oración)
Por esto te rezamos, oh Nuestra Señora, porque tú eres la estrella de la mañana, expulsa con tu esplendor la nube de la sugestión diabólica, la cual cubre la tierra de nuestra mente.
Tú que eres la luna llena, llena nuestro vacío, disuelve las tinieblas de nuestros pecados, para que merezcamos alcanzar la plenitud de la vida eterna y la luz de la gloria infinita.
Explicación del icono
La imagen que ilustra nuestra portada, muestra los ángeles cantando su nacimiento, en el centro la Bienvanturada Virgen María entre sus padres, Joaquín y Ana, quien, como flor, está parada sobre el brote y su raíz que asoma bajo el icono, es el mismo Jesé. A nuestra izquierda asoma desde su casa, el Rey David, cantando sus Salmos. A nuestra derecha nos muestra la casa de la Humanidad, en las sombras y con tinieblas en su interior.
1 Término latino donde se da a continuación el significado propio.
2Expresión latina.
3 Nótese en San Antonio la ausencia del dogma de la Inmaculada Concepción. Sigue la opinión general de la época, que indicaba lo que expresa. Quien definirá el dogma con precisión será su seguidor, franciscano como él: Duns Scoto, el doctor sutil y mariano.

lunes, 4 de septiembre de 2017

La moderna lepra


Con la implantación del Vaticano II, la iglesia occidental perdió el uso de la lengua latina, y como muchos, hoy se la ignora. Es la modernidad dirán algunos, la modernidad que cada día nos hace un poco más ignorantes que lo que éramos antes del Vaticano II.
Con la pérdida del latín, apareció un católico totalmente desmemoriado. Es la modernidad, ante la cual, muchos prelados se inclinan, como a la diosa que los guía.
Como no deseo ser desmemoriado, y a pesar de las afirmaciones rotundas del líder indiscutible de la Revolución Vaticana, que grita como loco diciendo que el Novus Ordo es irreversible, sigo el rito gregoriano, y es dentro de este rito, que se presentan tres lecturas de San Agustín para meditar sobre el Evangelio del Domingo XIII, que este año fue el dos de septiembre.
ADVERTENCIA
Por favor, estas lecturas no son aconsejables para bergoglianos, modernistas o neomodernos, por las conclusiones que aportan luego de leerse. No se aconsejan para aquellos que desean continuar, en la desmemoria eterna. No deseo crearles dudas, cuestionar sus creencias o inciertas certezas y todo lo que no pueda serles útil. En tal caso, no lean lo que sigue:
EL TEXTO
San Agustín, tomado de Cuestiones Sobre los Evangelios. Libro II, Cap. 40. Lucas, 17, 12-19. Tomo la traducción latina de este enlace.
Aclaro que para el patriarcado ecuménico ortodoxo, este evangelio se meditó el 15 de enero, llamado 12º de San Lucas
PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA.
1. A propósito de los diez leprosos sanados por el Señor con las palabras: Id y presentaos ante los sacerdotes, podemos plantear un montón de cuestiones que, con razón, inquietan a quienes investigan. No sólo la referente al número: ¿Qué significa el que sean diez y el que sólo uno de ellos se mostrase agradecido?
Investigarlo cae dentro del capricho personal, hasta tal punto que, si no se hace, en nada o en muy poco empece 1 el designio del lector. Más importante es responder a la pregunta de por qué los envió a los sacerdotes y quedaron curados mientras iban de camino. Porque no consta que enviara a los sacerdotes a ninguno de los beneficiarios de la salud corporal, a excepción de los leprosos.
También había limpiado de la lepra a aquel a quien dijo: Vete, preséntate a los sacerdotes y ofrece por ti el sacrificio que mandó Moisés para que les sirva de testimonio (Lucas 5, 13-14). Cuestión posterior es qué clase de limpieza espiritual haya que entender en aquellos a los que reprochó su ingratitud.
En el plano físico es fácil ver que un hombre puede tener la lepra y, sin embargo, no estar sano de espíritu; pero, en cuanto al significado de este milagro, la consideración de cómo un ingrato puede considerarse limpio inquieta a quien lo examina.
BÚSQUEDA DEL SIGNIFICADO.
    1. Hay que indagar, pues, el significado de la lepra misma. Pues de los que la vieron desaparecer de su cuerpo no se dice que fueran sanados, sino limpiados. En efecto, la lepra es un problema de color, no de la salud o de la integridad de los sentidos o de los miembros.
Por eso no es absurdo pensar en los leprosos como individuos que, al no poseer el conocimiento de la fe verdadera, profesan las diversas doctrinas del error. No son los que al menos ocultan su ignorancia, sino los que la sacan a la luz del día como si fuera una pericia consumada y hacen ostentación de empaque al hablar.
Por supuesto que no hay ninguna doctrina, por falsa que sea, que no tenga algún retacillo de verdad. Según esto, la mezcla de verdad y mentira sin orden ni concierto en una disputa o en cualquier conversación humana, como dejándose ver en el color de un único cuerpo, significa la lepra que modifica y motea los cuerpos humanos igual que si se tratara de afeites de color naturales o procurados artificialmente.
Estas personas son muy vitandas 2 para la Iglesia. Tanto que, si es posible, han de interpelar a Cristo a grandes gritos desde una lejanía mayor, al igual que estos diez se pararon a distancia y levantaron la voz diciendo: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros. Lo propio debe ocurrirles a ellos.
No me consta que nadie recurriera al Señor en demanda de la salud corporal dándole el título de maestro. Por ello, me inclino a pensar que la lepra es signo de toda doctrina falsa que un maestro competente consigue eliminar.
SIGNIFICADO DEL NÚMERO.
Hasta aquí la lectura de Maitines del Domingo XIII después de Pentecostés; pero agregaría del texto su final:
4. Ante esta realidad, resulta también fácil reparar en la posibilidad de que alguien, dentro del seno de la Iglesia, abrace la doctrina entera y verdadera, todo lo exprese según la regla de la fe católica y distinga al creador de la criatura (Cf Rm 1,25), y, por ello, manifieste haber carecido como de la lepra, esto es, de una variedad de mentiras.
Con todo, puede darse que sea ingrato para con el Señor Dios que le limpió, ya que, hinchado de orgullo, no se prosterna para dar gracias con piadosa humildad, y se asemeja a aquellos de quienes dice el Apóstol que habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias (Rm. 1,25).
Cuando dice que éstos conocieron a Dios, muestra que fueron limpiados de la lepra, pero luego, acto seguido, los acusa de ingratos.
Por eso, tales individuos quedan estancados en el número nueve, como personas imperfectas. Si al nueve le añadimos uno, se completa cierta imagen de unidad. En él se da un número tan completo que no avanza la numeración si no se comienza de nuevo a partir del uno. Y esta regla se mantiene en todos los números hasta el infinito.
El nueve, pues, necesita el uno para que el conjunto se agrupe en una como unidad y constituya la decena; el uno, en cambio, no necesita de las restantes cifras para mantener la unidad. Por todo ello, igual que los nueve desagradecidos y reprobados se vieron excluidos del consorcio de la unidad, así el único que se muestra agradecido fue aprobado y elogiado, simbolizando a la única Iglesia.
Y como aquellos nueve eran judíos se les hizo ver que, por su orgullo, habían perdido el reino de los cielos que es donde se mantiene la unidad en su máximo nivel. Este otro, en cambio, que era samaritano, término que se traduce por «guardián», atribuyendo el don recibido a su dador, y cantando en cierto modo las palabras del salmo: Oh fuerza mía, hacia ti miro (Salmo 58,10sometido al rey por su gratitud, mantuvo la unidad del reino con humilde devoción. 

CONCLUSIONES
De esta lectura de San Agustín, cantada en los Maitines del Rito Monástico tradicional, obtenemos las siguientes conclusiones:
1. Existen muchos que no ocultan su ignorancia, por el contrario, la gritan y pregonan a los cuatro puntos cardinales, como las nefastas siete trompetas del Apocalipsis. No pienso dar nombres, ellos están a la vista, basta escuchar sus delirantes gritos.
2. No existe doctrina por falsa que sea, que no conlleve algo de verdad en su interior, por ello esta doctrina se mantiene en pie.
3. Toda doctrina falsa es una lepra altamente contagiosa.
4. Quienes hacen ecumenismo con los leprosos, arriesgan contraer la lepra de las falsas doctrinas, si es que no la contrajeron ya.
5. El ecumenismo no aporta ninguna unidad, solo el samaritano, es decir, el guardián de la recta doctrina, es quien da la unidad. Los ecuménicos militan en el imperfecto número nueve.


1 Del verbo empecer: Impedir que se produzca algo.

2 Muy odiosas.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Rompiendo puentes


El oficio de la conducción consiste en hacer puentes hacia el prójimo, como el evangelio del Domingo XII después de pentecostés, de la liturgia gregoriana, donde un hombre asaltado por los ladrones queda medio muerto en el camino. Pasa el sacerdote, lo ve y sigue de largo. Pasa un levita, lo ve y sigue de largo. Solo el samaritano se compadece, lo cura y lo lleva a la posada para cuidar de él
NACIÓN APALEADA. – Venezuela, es un país en llamas, asaltado por los demonios encarnados en este mundo. Pasaron muchos por el camino de esta vida, la vieron hambrienta y apaleada, pero siguieron de largo. También pasó Bergoglio, e hizo como todos, siguió su camino. Por supuesto, es más importante meter todos los musulmanes que se pueda en Europa, que enfrentarse y hacer causa común con sus obispos en dicho país americano.
SE ROMPE UN PUENTE. – El cardenal Jorge Liberato Urosa Savino cumplió 75 años y por tanto, de conformidad con el canon 401.1 del Código de Derecho Canónico, presentó su renuncia, la cual nos dice que es algo más que cumplir con la ley de los hombres. Cuando la autoridad no respalda, es hora de renunciar. Fue lo que en realidad hizo Urosa Savino.
INTERPRETANDO EL PROTOCOLO. – En la vida pública, cuando una autoridad no recibe a una entidad, es porque no tiene respuestas para darle. Hoy el puente entre Bergoglio y el episcopado venezolano está roto, tan roto que no piensa recibirlos en su visita a Colombia. El pobre hombre se siente nuevamente acorralado, como boxeador golpeado entre las cuerdas. Es su especialidad encerrarse, para hacer su propio capricho. Los obispos echarían en su cara todas las falencias, y él no tiene argumentos ni explicaciones coherentes para calmarlos, de allí que la mejor solución es esta: romper el puente y no recibirlos.
Pontífice viene de pontem facere, hacer un puente; si Bergoglio es pontífice, su acción muestra lo opuesto.
MUCHOS PUENTES ROTOS. – Ya rompió el puente con los obispos de los famosos dubia, rompió el puente con los obispos polacos, y seguirá rompiendo puentes. El peronista Bergoglio demuestra que de conducción es un perfecto ignorante. Este prelado es tan solo un vacuo dialéctico, y de dialéctica errónea en las leyes que la rigen. Este obispo surgido en el furor de los movimientos sacerdotales argentinos de la primavera del 60, solo conoce de dobles discursos, de doble vida, de ser prelado ortodoxo por un lado, y de ser judío, mahometano y sobretodo pentecostal por el lado oscuro de su personalidad.
CRISIS DE IDENTIDAD. – ¿Qué es Bergoglio? Pentecostal entre los pentecostales, judío entre los judíos, mahometano entre los musulmanes; ¿acaso podría ser también católico? Obispo de Roma entre los papas, pero no se define Papa. Toda una pseudo identificación que parece un edificio construido sobre arena.
Curiosa personalidad la suya, que se aproxima a todo y no es nada en concreto. Personalidad abstracta, que a todo pretende y a nada llega; salvando, claro está, los dólares de algún tesoro oculto, como el fabuloso tesoro de los Franciscanos de la Inmaculada, que nadie ha podido encontrar, ni siquiera Monseñor Alí Babá diciendo: “Ábrete Césamo”.
LA INCLUSIÓN COMO PROYECTO RELIGIOSO. – Hoy existe la vaga idea abstracta de la inclusión. Incluir, incluir, incluir,... lo cual es idéntico a mezclar en la licuadora religiosa toda suerte de creencias, para no aportar ninguna en concreto, es el relativismo.
Del torpe ejemplo bergogliano, toman otros enseñanzas nefastas, como la de quitar una imagen de la Virgen de la escuela católica SanDomenico School en San Anselmo, EEUU, para hacerla másinclusiva. Ahora San Domenico School en San Anselmo no es católica, ni es lo que se propone incluir. Es una educación etérea, vaga y relativista.
ICONOCLASTAS AL PODER. – Así eran las cosas entre la generación perdida de sacerdotes argentinos en la década del 70, el Concilio era la excusa para remover estatuas de las iglesias, ahora lo es la inclusión bergogliana. Esto posee un nombre, es el reinado de los iconoclastas.
AL PSICOANÁLISIS. – Vaya si será enmarañada la personalidad bergogliana que pasó hasta por la reposera del psicoanálisis, tal como lo relata una nueva biografía suya.
EL PROYECTO EURABIA. – Mientras tanto el primer ministro de Hungría Viktor Orban denuncia:
Existe un plan para entregar a Europa en las manos de una población cosmopolita con preeminencia musulmana.
Por supuesto, Bergoglio es uno de los ejecutores inclusivos para aplicar este monstruoso proyecto. Incluir y romper puentes.
SEGUIR AL PAPA HEREJE. – Este es un papado acabado, ¿cuánto tiempo puede seguir ejecutándose, solo la providencia lo conoce: la providencia y aquellos que afirman como el jesuita Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid:
Aunque el Papa fuera un hereje, que lo puede ser, no hay razón para hacer una iglesia al lado de la del Papa.
RESISTENCIA. – Nótese la contradicción, y en este caso de un jesuita. Han perdido su capacidad de razonamiento coherentemente. Admite en el fondo la herejía bergogliana, pero no distingue entre la Iglesia real, cuya cabeza es Jesucristo, y su doctrina, de la Iglesia formal, cuya cabeza dice ser Bergoglio, el relativista.
Si la Iglesia formal responde al relativismo herético, el católico se mantiene en la Iglesia real, no en la formal, la cual debe ser criticada, corregida y denunciada. Esto implica que se debe fortalecer la Fe, se debe recibir la Gracia que se transmite por la Iglesia formal, y se debe proclamar la Iglesia real: es lo que llamamos resistencia.

No rompemos el puente de la doctrina que nos comunica con la Iglesia real, ni rompemos el puente que nos comunica con la Iglesia formal. Los únicos que han creado una iglesia paralela, son los bergoglianos y su banda de jesuitas, quienes han roto el puente con la doctrina de Jesucristo y por ende, con la Iglesia real.